5. Cementerio alegre de Sapantza, Rumanía
4. Cementerio de Saint Louis, Nueva Orleans, Estados Unidos
Ningún lugar mejor que la criolla Nueva Orleans para acoger un cementerio de los más hermosos y dramáticos del mundo. Debido a que la ciudad está por debajo del nivel del mar, los difuntos no se sepultan bajo tierra, sino que se les entierra en criptas ordenadas de tal manera que el lugar parece una “ciudad de los muertos”. El cementerio de San Luis está cerca del precioso Barrio Francés y sus tumbas del siglo XVIII y XIX están decoradas con tanto gusto que es difícil no enamorarse. Por cierto, si os interesa el vudú, aquí está reposa Marie Laveau, “La Reina del Vudú de Nueva Orleans”.
3. Cementerio de La Recoleta, Buenos Aires, Argentina
Situado en el barrio del mismo nombre, el Cementerio de la Recoleta es una obra de arte en mayúsculas. Aquí están sepultados los más ilustres de Argentina, entre callejones de mausoleos y panteones ricamente decorados. Tiene un aire al parisino Père-Lachaise pero en porteño y con mucha más luz. Si vas a visitar Buenos Aires, escápate un rato del bullicio de la ciudad y pasea por sus avenidas hasta llegar a la rotonda central, coronada por una escultura de Cristo.2. Cementerio Père-Lachaise, París, Francia
El Père-Lachaise es famoso por ser, entre otros, el lugar del eterno descanso de ilustres como el cantante Jim Morrisson, el escritor Oscar Wilde o el pintor Delacroix. Es el cementerio más grande de París y uno de los más conocidos del mundo… y es tan bonito que los parisinos lo tratan como si fuera un parque (no es raro ver a alguien sentado leyendo en este entorno de paz). Ocupa 43 hectáreas y tiene más de 70.000 tumbas preciosas, 5.300 árboles y muchísimos gatos. Tómate tu tiempo para visitarlo… y hazte con un mapa o te perderás.
1. Cementerio de Highgate, Londres, Reino Unido
El cementerio de Highgate es uno de los rincones más maravillosos que oculta Londres. Inaugurado a mediados del siglo XIX, aquí están enterrados grandes como Karl Marx, George Elliot, Michael Faraday o los padres y hermanos de Charles Dickens. Las tumbas, muchas de ellas de época victoriana, se mezclan con la vegetación frondosa del recinto. Estuvo en estado ruinoso hasta la década de 1980 los ciudadanos lo recuperaron. Cuentan que un vampiro lo ronda… pero es más posible que te topes con una ardilla.





No hay comentarios:
Publicar un comentario